Qué entrada elegir
Fundación Querini Stampalia: Entrada
desde 17 €
Ideal para:Quien quiere la entrada en el móvil y no depender del horario de taquilla
- Casa museo
- Planta baja y jardín de Scarpa
- Exposiciones temporales
Entrada de tarifa completa en taquilla
15 €
Ideal para:Quien ya está en el Campo Santa Maria Formosa y tiene tiempo de sobra
- Exactamente el mismo recorrido que la entrada online
Negozio Olivetti: Entrada
desde 13 €
Ideal para:Quien quiere seguir la ruta de Carlo Scarpa en la plaza de San Marcos
- Entrada a la tienda-museo
- Audioguía en italiano e inglés
Palazzo Fortuny: Billete de entrada
desde 15 €
Ideal para:Quien busca otra casa museo veneciana sin aglomeraciones
- Entrada al Palazzo Fortuny
La Fundación Querini Stampalia es el museo al que te mandan los venecianos cuando ven que ya has hecho suficientes colas: un palacio del siglo XVI en el Campo Santa Maria Formosa, a seis minutos a pie de Rialto, donde una sola entrada te da una casa museo del siglo XVIII, una planta baja diseñada por Carlo Scarpa y un jardín que nunca adivinarías desde la calle. La tarifa completa en taquilla es de 15 €; online, la Fundación Querini Stampalia: Entrada empieza en 17 € y te llega al móvil al momento.
Entradas: cuál merece la pena
Aquí no existe la entrada sin colas, por la sencilla razón de que casi nunca hay cola. La elección está entre comprar online y comprar en taquilla.
La entrada online cuesta unos euros más que la tarifa oficial. Lo que pagas es el código QR en el móvil, no depender del horario de la taquilla (cierra media hora antes que el museo) y poder cambiar de planes sin haber hecho cola en persona. La entrada de la fundación en Tiqets tiene 4,2 estrellas con 20 reseñas: cifras modestas, típicas de un museo que el turismo de masas todavía no ha descubierto, no una señal de alarma.
Comprar en taquilla tiene sentido si ya estás en el campo, son las once de la mañana y no tienes nada más reservado. Pagas 15 € y puedes pedir las reducciones en el acto: 12 € para mayores de 70 y grupos de diez o más, 10 € para estudiantes universitarios menores de 26 con carné en vigor, 24 € para una familia (dos adultos con niños y adolescentes menores de 18).
Un detalle que vale por sí solo el precio de la entrada: compres la versión que compres, es válida para todo el día. Ves la casa museo por la mañana, sales a comer, vuelves por la tarde a la exposición temporal, y pagas una sola vez.
Reserva con confirmación inmediata
Qué ver dentro
La visita se lee como tres edificios superpuestos, levantados en tres siglos distintos.
La planta baja y el jardín de Carlo Scarpa
Por esto los arquitectos de medio mundo ponen el Querini en lo alto de su lista. Entre 1959 y 1963 Carlo Scarpa, el arquitecto veneciano que reformó la planta baja en los años sesenta, rediseñó la entrada, las salas de la planta baja y el jardín trasero. En vez de luchar contra el acqua alta, la marea que inunda la ciudad en otoño e invierno, la dejó entrar: el canal llega al edificio por canales tallados en piedra de Istria, y el recorrido por las salas discurre sobre pasarelas elevadas. La pasarela de hierro y madera que lleva a la puerta también es suya.
Fíjate en los detalles, porque ahí está la obra: las juntas de latón, las esquinas que nunca se cierran del todo, el hormigón visto junto al mármol antiguo. En el jardín, que no se ve desde la calle, un largo canal lleva el agua hasta una pequeña fuente de alabastro.

La casa museo del segundo piso
El segundo piano nobile —la planta principal de recepción de un palacio veneciano— sigue siendo el apartamento de la familia Querini Stampalia, con sus muebles, estucos, porcelanas y más de cuatrocientas pinturas y frescos de los siglos XVIII y XIX. Las salas nunca se vaciaron para hacer un museo: las recorres como una casa.
Tres cosas que no hay que perderse:
- La Presentación de Jesús en el Templo de Giovanni Bellini, una de las versiones más discutidas del tema.
- El ciclo de Pietro Longhi, con sus escenas de vida doméstica veneciana y los Siete Sacramentos: la Venecia del siglo XVIII contada sin halagos.
- Las pinturas de Gabriel Bella, un registro visual de las fiestas, regatas, juicios y ceremonias de la República. Son lo más parecido que tenemos a fotografías de la Venecia del siglo XVIII.
La fundación nació en 1869 por legado de Giovanni Querini Stampalia, el último de la familia, que dejó el palacio, las colecciones y la biblioteca a la ciudad para fomentar el estudio serio. La biblioteca abre por las tardes desde entonces: es uno de los pocos lugares donde estudiantes venecianos y visitantes comparten edificio por razones completamente distintas.
Las exposiciones temporales
El programa de exposiciones es contemporáneo y cambia varias veces al año; durante la Bienal de Arte y la de Arquitectura la fundación acoge a menudo pabellones y eventos colaterales. Es entonces cuando el edificio se llena de verdad. Si buscas tranquilidad, evita los días de inauguración de la Bienal.

Normas de acceso, servicios y tiempos
El recorrido se reparte en varios niveles y no es un museo para ir con prisas: calcula una hora y media, dos si hay una exposición importante. Las mochilas grandes y los paraguas se dejan en el guardarropa de la entrada. En las salas suelen permitirse fotografías sin flash ni trípode; en las exposiciones temporales depende de los acuerdos de préstamo vigentes.
La biblioteca, la librería y la cafetería son de acceso libre y tienen su propio horario: la sala de lectura abre hasta las 20:00 de martes a viernes y hasta las 19:00 los fines de semana y festivos. Es la única biblioteca del centro histórico donde puedes sentarte a trabajar por la tarde sin consumir nada, lo que explica por qué el palacio está lleno de estudiantes mucho después de que cierre el museo.
La entrada de Tiqets llega al instante y es válida para la fecha que elijas, con una cláusula que conviene leer: no admite cancelación. Si tus planes todavía bailan, compra en taquilla.
El museo figura como accesible en silla de ruedas. La planta baja de Scarpa, sin embargo, está construida a base de cambios de nivel y pasarelas: si tienes necesidades concretas, escribe a la fundación antes del viaje.
Cuándo ir
El día. Cerrado los lunes. Es el error más frecuente, porque los museos cívicos de Venecia siguen otro calendario. Martes y miércoles son los días más tranquilos.
La hora. Abre a las 10:00 y las dos primeras horas está casi vacío. A última hora de la tarde se anima a medida que se vacía la biblioteca. Recuerda que la taquilla cierra a las 17:30: llegar a las 17:45 significa quedarse fuera.
La luz. El jardín de Scarpa funciona mejor a media mañana o a última hora de la tarde, cuando la luz rasante separa los materiales. Las salas de la casa museo solo tienen luz natural filtrada: en un día gris de noviembre algunos cuadros cuestan de leer.
Acqua alta. De octubre a enero la marea puede superar el umbral. La planta baja está diseñada para inundarse de forma controlada, pero con mareas excepcionales se suspende el acceso a algunas zonas. Consulta la previsión del centro de mareas del ayuntamiento en www.comune.venezia.it/it/content/centro-previsioni-e-segnalazioni-maree antes de salir del hotel.
Cómo ahorrar
- Los menores de 18 entran gratis. Siempre, no solo en días señalados. Con un adolescente a cuestas no necesitas la entrada familiar.
- Los estudiantes universitarios menores de 26 pagan 10 € con carné. Lleva el documento; decirlo no basta.
- Los residentes en el municipio de Venecia entran gratis los domingos. Si te alojas en casa de amigos venecianos, ese es su momento.
- Las personas con discapacidad entran gratis, con un acompañante.
- La biblioteca, la cafetería y la librería no cuestan nada. Puedes entrar en el patio, tomar un café sobre el canal y ver el puente de Scarpa sin pagar. No es la visita, pero es un anticipo honesto.
- El error que cuesta dinero: comprar online cuando ya estás en la puerta. Si estás en el campo y la taquilla está abierta, los 15 € de tarifa oficial ganan a cualquier entrada con gastos de gestión encima.
El Querini es una fundación privada, así que no está ni en el Museum Pass cívico ni en la entrada combinada de la plaza de San Marcos. Si estás calculando qué fórmula de entrada le conviene al viaje en conjunto, la comparación completa está en nuestra guía de pases y combos de Venecia.
Media jornada siguiendo a Carlo Scarpa
Si la planta baja te conquista, hay dos paradas más a un paseo de distancia. La Tienda Olivetti, bajo las Procuratie Vecchie de la plaza de San Marcos, es la sala manifiesto de Scarpa: unos pocos metros cuadrados, una escalera suspendida de piedra de Aurisina y un suelo de teselas de vidrio. Cuesta desde 13 € y se ve en veinte minutos. La tercera parada, más exigente, son las Gallerie dell'Accademia, donde Scarpa diseñó el montaje expositivo.
En media jornada: Querini a las 10:00, comida en Santa Maria Formosa, Olivetti a las 15:00. Unos 30 € en total y ni una cola.
Cómo llegar
Dirección: Campo Santa Maria Formosa, Castello 5252, 30122 Venecia. La entrada no está en el campo sino en el canal, por el puente de Scarpa.
Vaporetto (el autobús acuático de la ciudad). La parada más práctica es Rialto (líneas 1 y 2), a unos 8 minutos a pie: cruza el Campo San Bartolomeo, sigue hacia el Campo Santa Marina y después hacia Santa Maria Formosa. Si no, San Zaccaria (líneas 1, 2, 4.1, 5.1), a unos 10 minutos pasando por el Campo San Provolo. Para saber qué billete de ACTV —ACTV gestiona el transporte público de la ciudad— te conviene, consulta nuestra página sobre vaporetto y ACTV.
A pie. Desde la plaza de San Marcos, 10–12 minutos siguiendo las señales hacia Rialto y desviándote hacia Santa Maria Formosa. Desde la estación de Santa Lucia, unos 30 minutos. Desde Rialto, 6–8 minutos. Las maletas con ruedas y los puentes venecianos no se llevan bien, así que deja el equipaje antes de venir.

Qué más hay cerca
- Iglesia de Santa Maria Formosa, en el mismo campo: reconstruida por Mauro Codussi a finales del siglo XV, con el políptico de Santa Bárbara de Palma el Viejo.
- Campo Santi Giovanni e Paolo (San Zanipolo), a 5 minutos: la iglesia donde se enterraba a los dux y el monumento ecuestre a Colleoni de Verrocchio.
- Palazzo Grimani, a 3 minutos: un patio a la romana y techos con frescos, en uno de los museos estatales menos visitados de la ciudad.
- Libreria Acqua Alta, a 4 minutos: libros apilados en góndolas y bañeras. Turística, pero la escalera hecha de libros se gana su fama.
- Scala Contarini del Bovolo, a 12 minutos en dirección a San Marcos: desde 10 €, con vistas sobre los tejados desde lo alto de la espiral.
Terminar el día en el Querini Stampalia funciona por otra razón: estás en el punto de equilibrio entre Rialto y San Marcos, con tres o cuatro alternativas a menos de diez minutos si el museo resulta estar cerrado. Si todavía estás montando el itinerario, el resumen de precios y normas de reserva de todas las atracciones está en nuestra página de entradas de Venecia.









