Qué entrada elegir
Palazzo Labia
gratis, con cita previa
Ideal para:Quien tiene tiempo, fechas flexibles y semanas de margen
- El salón de baile de Tiepolo
- Nadie vende entradas online
Ca' Rezzonico Museo: Billete rápido
desde 15 €
Ideal para:Ver frescos de Giambattista y Giandomenico Tiepolo cuando quieras
- Entrada rápida a Ca' Rezzonico
Palazzo Fortuny: Billete de entrada
desde 15 €
Ideal para:Un palacio gótico convertido en taller, lleno de tejidos e interiores escenográficos
- Entrada al Palazzo Fortuny
Museos del Settecento Veneziano: Ca'Rezzonico, Palacio Mocenigo y Casa Goldoni
desde 20 €
Ideal para:Estancias más largas y el retrato completo del siglo XVIII
- Ca' Rezzonico
- Palazzo Mocenigo
- Casa Goldoni
El Palazzo Labia de Venecia guarda uno de los ciclos de frescos más importantes de la Europa del siglo XVIII y es, al mismo tiempo, un lugar en el que no se puede entrar pagando. Desde 1964 el edificio es la sede regional para el Véneto de la RAI, la televisión pública italiana: las oficinas ocupan la mayor parte del palacio, el salón de baile con los frescos de Giambattista Tiepolo se usa para conciertos y grabaciones, y las visitas públicas son gratuitas pero escasas y con cita previa.
Deja clara la regla desde el principio, porque es la fuente de casi todas las decepciones: no hay taquilla, no hay entradas online, no hay horario publicado. Quien te prometa acceso de pago garantizado te está vendiendo algo que no puede cumplir.
Cómo entra la gente en realidad
El acceso al salón de Tiepolo es gratuito y hay que acordarlo con antelación escribiendo a la sede de la RAI Veneto. Las visitas suelen celebrarse ciertos días laborables, en grupos pequeños, en franjas que se adaptan al trabajo del edificio. Tres cosas que conviene saber antes de escribir:
- Pide cita con semanas de margen. La disponibilidad depende de reuniones, grabaciones y eventos de la empresa. Una solicitud enviada desde tu hotel en Venecia para mañana por la mañana casi nunca funciona.
- Indica cuántos sois y fechas alternativas. Proponer una sola fecha es casi garantizarse un no.
- No construyas el itinerario alrededor de esta visita. Trátala como un extra: si llega la confirmación, reorganiza el día; si no llega, no has perdido nada.
La segunda vía son las aperturas especiales: las jornadas de puertas abiertas de primavera y otoño del FAI —el fondo italiano para el patrimonio— y los eventos musicales e iniciativas organizados por el ayuntamiento y por la RAI. Las fechas se anuncian con poca antelación y las plazas vuelan en horas. Si estás en Venecia uno de esos fines de semana, consulta el calendario del FAI en fondoambiente.it.
La tercera vía son las visitas privadas que organizan las instituciones culturales de la ciudad, que de vez en cuando incluyen el Palazzo Labia en sus programas para socios y mecenas. No se venden como entradas turísticas.

Qué hay dentro del salón de Tiepolo
El salón de baile fue rediseñado por Giorgio Massari hacia mediados del siglo XVIII y pintado al fresco por Giambattista Tiepolo hacia 1746-1747, en colaboración con el especialista en arquitectura pintada Girolamo Mengozzi Colonna, que creó el escenario ilusionista en el que se mueven las figuras.
Dos escenas famosas llenan las paredes: el Encuentro de Antonio y Cleopatra y el Banquete de Cleopatra, aquel en el que la reina disuelve una perla en vinagre para demostrar lo rico que es Egipto. En el techo, Belerofonte cabalga sobre Pegaso.
La razón por la que este ciclo importa más que otros es técnica: paredes y techo están concebidos como un único espacio continuo. Las columnas pintadas prolongan las reales, las figuras se asoman por encima de las balaustradas, la luz pintada sigue la luz de las ventanas. Es el momento en que la pintura veneciana deja de decorar una sala y empieza a construir otra.
En cuanto a por qué la familia Labia encargó algo de esta escala, la respuesta es menos noble que el arte: eran comerciantes de origen catalán que compraron su entrada en el patriciado veneciano en el siglo XVII, cuando la República vendía títulos para pagar sus guerras. El palacio, con sus tres fachadas, era la prueba pública de que lo habían conseguido.
En el siglo XX el edificio tuvo una segunda vida, más mundana: en 1951 su entonces propietario, Charles de Beistegui, organizó allí un baile de máscaras que sigue siendo un hito en la historia del vestuario europeo.
Las alternativas: dónde ver a Tiepolo con la entrada en la mano
Si lo que te importa es Tiepolo y no este palacio en concreto, Venecia tiene tres alternativas abiertas todos los días.
Ca' Rezzonico, en el Gran Canal, en Dorsoduro, es la más directa: el Museo del Settecento Veneziano ocupa el palacio de Baldassare Longhena y conserva un techo al fresco de Giambattista Tiepolo y, en el piso superior, las salas con los frescos de Giandomenico Tiepolo arrancados de la villa familiar de Zianigo. El Ca' Rezzonico Museo: Billete rápido empieza en 15 € y tiene 4,5 estrellas con 122 reseñas.
La Scuola Grande dei Carmini, a un paso del Campo Santa Margherita, tiene en su sala superior los nueve lienzos que Giambattista Tiepolo pintó entre 1739 y 1749. Se miran con el cuello doblado hacia atrás y cuestan unos pocos euros.
La iglesia de los Gesuati, en las Zattere, conserva el techo con las Escenas de la vida de Santo Domingo, también de Giambattista Tiepolo, y se visita a través de Chorus, la asociación que gestiona la entrada de pago a dieciséis iglesias venecianas.
Si quieres el siglo entero, el pase que cubre Ca' Rezzonico, el Palazzo Mocenigo y la Casa Goldoni cuesta desde 20 €: menos que dos entradas sueltas. La comparación con las demás fórmulas está en nuestra página de pases y combos.
Reserva con confirmación inmediata
Si quieres un palacio veneciano que se pueda visitar hoy
El caso Labia sirve de recordatorio: muchos palacios históricos de Venecia son oficinas, casas particulares o fundaciones cerradas. Los que se pueden visitar de verdad, con entrada y horario, son pocos, y conviene conocerlos.
El Palazzo Fortuny, en el Campo San Beneto, cerca del Campo Sant'Angelo, es el más parecido en atmósfera: un edificio gótico con siete vanos en la fachada, comprado por el diseñador y escenógrafo Mariano Fortuny, que lo convirtió en estudio y taller. Dentro están el jardín de invierno, el estudio de pintura de la planta noble, tejidos, lámparas y la colección de antigüedades de la familia. Las entradas empiezan en 15 € y tiene 4,5 estrellas con 95 reseñas. Es un palacio mantenido a propósito en penumbra: quien espere salas luminosas y cartelas largas se llevará una sorpresa.
El Palazzo Mocenigo, en Santa Croce, conserva casi intactos sus interiores del siglo XVIII y alberga el museo del tejido y del vestido, con una sección dedicada al perfume: Venecia fue una capital europea del comercio de perfumes, y la exposición reconstruye los alambiques y las fórmulas. Cuesta desde 15 € y es uno de los museos cívicos menos concurridos de la ciudad.
Reserva con confirmación inmediata
El Palazzo Mocenigo está en el pase de los Museos del Settecento Veneziano junto con Ca' Rezzonico y la Casa Goldoni: con visitar dos de los tres, el pase de 20 € ya sale mejor que las entradas sueltas. El Palazzo Fortuny se paga aparte.
Ver el palacio desde fuera: qué te llevas y qué te pierdes
El exterior es público y no cuesta nada. El Palazzo Labia es uno de los pocos edificios venecianos con tres fachadas: una al Campo San Geremia, otra al canal de Cannaregio y una posterior hacia el Gran Canal. Es la única manera de captar la escala del conjunto.
El mejor punto de observación es el Ponte delle Guglie: desde allí abarcas de un vistazo la fachada lateral, la desembocadura del canal y el tráfico de vaporettos. Desde el agua, cualquier línea que recorra el canal de Cannaregio pasa bajo la fachada, que es la forma más barata de sacar una foto decente. Cómo funcionan las líneas de ACTV —ACTV gestiona el transporte público de la ciudad— se explica en nuestra guía de vaporetto y ACTV.
Lo que no puedes conseguir desde fuera es precisamente lo que importa: el salón de los frescos es interior y no se ve desde la calle. Ninguna ventana te dejará entrever a Tiepolo.

Cuándo ir a esta parte de la ciudad
La hora. El Campo San Geremia es el paso obligado entre la estación y Rialto: de 09:00 a 11:00 y de 16:00 a 19:00 lo cruza un flujo continuo de maletas con ruedas. Antes de las 09:00 el campo está vacío y la fachada recibe la luz de la mañana.
La estación del año. Cannaregio sigue siendo habitable incluso en temporada alta, porque el tráfico turístico se concentra en el eje Lista di Spagna–Strada Nova. Aléjate cincuenta metros hacia las fondamente laterales, los muelles que bordean los canales, y vuelves a estar en una ciudad normal.
Acqua alta. El Campo San Geremia y la Lista di Spagna están entre las primeras zonas que se inundan con las mareas altas —el acqua alta es la marea que inunda la ciudad en otoño e invierno— porque el canal está muy cerca. Con una marea por encima de 110 cm, lleva botas o cambia de ruta.
Cómo llegar
Dirección: Campo San Geremia, Cannaregio 275, 30121 Venecia.
Vaporetto. La parada Guglie (líneas 4.1, 4.2, 5.1, 5.2) está a 2 minutos a pie. Si no, Ferrovia (líneas 1, 2, 4.1, 4.2, 5.1, 5.2), a 6 minutos por la Lista di Spagna.
A pie. Desde la estación de Santa Lucia son 6 minutos en línea recta: sal, gira a la derecha, sigue la Lista di Spagna hasta el campo con la iglesia. Desde Piazzale Roma, 12 minutos cruzando el Ponte della Costituzione. Desde Rialto, unos 15 minutos por la Strada Nova.
Si llegas en tren con unas horas libres, esta es una de las pocas zonas donde un paseo de cuarenta minutos tiene sentido sin poner en riesgo el enlace.

Qué más hay cerca
- Iglesia de San Geremia, en el mismo campo: conserva el cuerpo de Santa Lucía, trasladado aquí en el siglo XIX. Entrada libre.
- Gueto judío, a 6 minutos: el primer gueto de Europa, con el Museo Judío y las sinagogas que se ven en visita guiada.
- Ponte delle Guglie, a 2 minutos: uno de los pocos puentes venecianos con obeliscos, y un buen sitio para fotografiar el canal.
- Fondamenta della Misericordia y degli Ormesini, a 12 minutos: la hilera de bacari, las pequeñas tabernas donde los venecianos toman algo por la tarde.
- Palazzo Vendramin Calergi, a 12 minutos por la Strada Nova: el casino, y la casa donde murió Richard Wagner, con salas que se ven con cita previa.
En resumen: el Palazzo Labia de Venecia se puede ver gratis desde fuera, se puede visitar gratis por dentro solo con cita previa y no tiene equivalente comercial. Nadie puede venderte una entrada, así que si el viaje es corto y quieres certezas, apuesta por Ca' Rezzonico y deja el Palazzo Labia como un intento. El panorama completo de lo que hay que reservar y lo que no está en nuestra página de entradas de Venecia, y las prioridades para un primer viaje, en qué ver en Venecia.











